La temporada de resultados del segundo trimestre de 2026 comienza hoy, con los principales bancos de Estados Unidos, entre ellos JPMorgan, Bank of America, Citigroup y Wells Fargo, que tradicionalmente inauguran el ciclo de presentación de resultados del trimestre de junio el 14 de julio.
El contexto macroeconómico sigue siendo muy favorable. Se estima que el crecimiento interanual de las ganancias del S&P 500 en el segundo trimestre de 2026 alcance el 23,3 %, frente al 18,8 % de hace tres meses. De confirmarse, sería el segundo trimestre consecutivo con un crecimiento de beneficios superior al 20 %, muy por encima del promedio de cinco años (16,4 %) y del promedio de diez años (10,3 %). Esto refleja unos fundamentos sólidos que respaldan el actual rally bursátil, más allá de una simple expansión de las valoraciones.
El sector financiero también ha sido el de mejor desempeño durante el último mes. El ETF XLF ha subido un 5,49 % desde el 13 de junio. Los tipos de interés siguen favoreciendo al sector. Al 10 de julio, el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años se sitúa en torno al 4,62 %, frente al 4,28 % del bono a 2 años, lo que deja el diferencial 2s10s en aproximadamente 34 puntos básicos y mantiene una pendiente positiva. Aunque la curva de rendimientos se ha aplanado durante 2026 tras alcanzar cerca de 73 puntos básicos a comienzos del año, una pendiente positiva sigue favoreciendo la rentabilidad bancaria al mantener una diferencia saludable entre los tipos de los préstamos a largo plazo y los costes de financiación a corto plazo, respaldando así el margen neto de intereses al inicio de la temporada de resultados.
Bank of America es uno de los grandes bancos mejor posicionados para beneficiarse del entorno actual. Su modelo de negocio diversificado abarca banca de consumo, mercados globales, banca de inversión y gestión patrimonial a través de Merrill, lo que le proporciona múltiples fuentes de ingresos relativamente independientes entre sí.
La entidad ha elevado su previsión de crecimiento del ingreso neto por intereses (NII) para todo el año hasta un rango del 6 % al 8 %, y ha reafirmado su expectativa de lograr un apalancamiento operativo positivo superior a 200 puntos básicos en 2026. En el primer trimestre, la rentabilidad sobre el patrimonio tangible común (ROTCE) alcanzó el 16 %, dentro de su objetivo de medio plazo de entre el 16 % y el 18 %.
Antes de la publicación de resultados de hoy, Wall Street espera un beneficio por acción (EPS) de aproximadamente 1,12 dólares, lo que supondría un crecimiento interanual cercano al 25,5 %, mientras que los ingresos se estiman en unos 30.800 millones de dólares. Los inversores seguirán de cerca la evolución del ingreso neto por intereses, los ingresos procedentes de los mercados de capitales y de la actividad de trading, así como los indicadores de calidad crediticia.
Análisis Técnico
Las acciones de Bank of America han subido un 29 % desde el mínimo del 19 de marzo, situado en 45,87 dólares, y acumulan una ganancia del 21 % desde el 15 de mayo, cuando comenzó el último tramo alcista. Actualmente, el valor cotiza cerca de los 59,50 dólares, apenas por debajo de su máximo histórico de 60,82 dólares.

Las líneas verdes discontinuas destacan el canal ascendente que ha guiado la evolución del precio desde noviembre de 2023. El canal sigue bien definido y ha sido puesto a prueba al menos tres veces en su límite superior, que actualmente se sitúa justo por debajo de los 62 dólares. Este representa el próximo objetivo alcista si el rally continúa.
Tomando como referencia los mínimos del 19 de marzo y del 15 de mayo, varias líneas de tendencia con diferentes pendientes siguen respaldando el movimiento ascendente. La sesión de ayer volvió a validar con éxito la línea de tendencia más pronunciada, situada cerca de los 58,75 dólares. Aunque la tendencia alcista de fondo permanece intacta, el ritmo del avance podría empezar a moderarse, permitiendo que la acción consolide sobre líneas de tendencia menos agresivas. En ese escenario, el precio podría volver a la anterior zona de máximos históricos, entre 56,75 y 57,50 dólares, antes de reanudar su movimiento al alza.
La actividad reciente de las velas japonesas también sugiere que el mercado se aproxima a un posible punto de inflexión a corto plazo. Varias sesiones durante el último mes han dejado mechas largas y velas tipo spinning top, lo que refleja cierta indecisión entre los compradores. Sin embargo, las fuertes velas alcistas, incluidas las registradas ayer y el 2 de julio, indican que el impulso comprador sigue siendo sólido.
Actualmente, el mercado de opciones descuenta un movimiento implícito de aproximadamente el 2,78 % tras la publicación de resultados. Una caída de esa magnitud llevaría a Bank of America cerca del soporte situado en 57,55 dólares, mientras que un avance de similar magnitud bastaría para impulsar la acción hacia nuevos máximos históricos.