El precio del oro continúa bajo presión mientras el dólar estadounidense se mantiene cerca de su nivel más alto en seis semanas, limitando cualquier intento de recuperación del metal precioso. El sesgo bajista sigue dominando el mercado, con el XAUUSD cotizando por debajo del nivel psicológico clave de 4500 durante la sesión europea del miércoles, marcando uno de sus niveles más bajos desde finales de marzo.
La fortaleza del dólar se ha convertido en el principal motor del mercado. La incertidumbre geopolítica, especialmente en torno a las tensiones entre Estados Unidos e Irán, ha reforzado la demanda del dólar como moneda de reserva global. Declaraciones de Donald Trump sugieren que una acción militar sigue siendo posible si los esfuerzos diplomáticos fracasan, aunque también se han reportado avances en las negociaciones según JD Vance. A pesar de estas señales mixtas, los inversores se mantienen cautelosos debido a desacuerdos clave relacionados con el programa nuclear iraní y el control del estrecho de Ormuz.
Al mismo tiempo, los precios elevados del petróleo están añadiendo presión al panorama económico. El aumento de los costos energéticos está impulsando las preocupaciones inflacionarias, lo que refuerza las expectativas de que la Federal Reserve mantenga una política monetaria restrictiva por más tiempo. Los mercados ya anticipan una posible subida de tipos en 2026, con probabilidades superiores al 55 por ciento de un incremento de al menos 25 puntos básicos.
El aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense también ha fortalecido al dólar y ha reducido el atractivo del oro, que no genera rendimientos. En un entorno de tasas de interés más altas, los inversores tienden a preferir activos que ofrecen retornos, lo que sigue ejerciendo presión sobre el metal precioso.
Ahora, la atención del mercado se centra en la publicación de las Actas del FOMC, que podrían ofrecer más claridad sobre la dirección futura de la política monetaria. Señales más agresivas por parte de la Reserva Federal podrían impulsar aún más al dólar y prolongar la debilidad del oro, mientras que un tono más moderado podría brindar un alivio temporal.
Desde una perspectiva técnica, la caída por debajo de 4500 representa una señal bajista importante. Los indicadores de momentum reflejan una pérdida de fuerza en la demanda, con el RSI en niveles bajos y el MACD en territorio negativo, lo que sugiere un debilitamiento del impulso alcista.
Sin embargo, el oro se acerca a una zona de soporte clave cerca de su media móvil simple de 200 días, alrededor de 4363. Si este nivel logra mantenerse, podría permitir una fase de consolidación dentro de una tendencia alcista más amplia. Por el contrario, una ruptura clara por debajo de este nivel abriría la puerta a caídas más profundas.
En general, el panorama sigue favoreciendo a los vendedores. Un dólar fuerte, el aumento de los rendimientos y la persistente incertidumbre geopolítica continúan inclinando la balanza a la baja para el oro. Cualquier rebote a corto plazo podría enfrentar resistencia, a menos que haya un cambio significativo en las expectativas de política monetaria o una mejora en las tensiones globales.