Algunas divisas de mercados emergentes están mostrando un desempeño muy sólido frente al dólar estadounidense. Este es el caso, por ejemplo, del rand sudafricano (ZAR), y aún más de monedas sudamericanas como el peso mexicano (MXN) y el real brasileño (BRL).
El peso ha vuelto a niveles muy cercanos a los observados en 2023 y a inicios de 2024, cuando —tras fortalecerse durante cuatro años consecutivos— el USDMXN alcanzó un mínimo de 16.26 y luego pasó varios meses cotizando alrededor de la zona de 17. Al cierre de ayer, el par se situó en 17.34, tras un par de sesiones positivas.
México cuenta con una deuda pública sostenible, un sistema financiero resiliente, niveles históricamente altos de inversión extranjera directa y una posición estratégica dentro de las cadenas de valor de América del Norte. El continuo nearshoring con Estados Unidos y Canadá, junto con los flujos generales de IED, impulsa una fuerte demanda de pesos, ya que las empresas convierten dólares a pesos para pagar a trabajadores y proveedores.
Sin embargo, el carry trade sigue siendo el principal motor. Banxico ha mantenido una tasa de interés relativamente alta, alrededor del 7.00%, significativamente por encima de la tasa de la Reserva Federal de EE. UU., cercana al 3.75%. Este diferencial de rendimiento del 3.25% hace que los activos mexicanos resulten atractivos para los inversores, apoyando al peso.
En 2025, las ganancias frente al dólar alcanzaron el 13.57%, con una apreciación adicional del 3.52% en lo que va de este año.
ANÁLISIS TÉCNICO
El USDMXN presenta una configuración técnica similar a la observada hace unas semanas en el USDNOK (que desde entonces ha roto por debajo del nivel de soporte identificado en torno a 9.45). El par cotiza ahora cerca de un nivel clave de soporte en 17.10, que podría actuar como una zona decisiva para estrategias de trading.
El siguiente nivel relevante se sitúa alrededor de 17.85, que funciona tanto como resistencia estática como el punto por donde pasa la actual línea de tendencia bajista. Entre estos niveles se encuentran las medias móviles de 21 y 50 días, actualmente en 17.56 y 17.53 respectivamente, ambas relativamente planas.
El RSI se sitúa en 41, mientras que el MACD permanece en terreno negativo, aunque el histograma parece cercano a volverse positivo.
En este contexto, la debilidad general del dólar —también observada frente al NOK y el BRL— refuerza el escenario de mayores caídas. En ambos casos, los mínimos recientes ya han sido perforados.
Si bien se trata de economías distintas, esto fortalece la tesis de una continuación del movimiento bajista. De confirmarse, los principales objetivos a la baja serían 16.78 y 16.53.
Comentario de mercado 2026-05-18
Este comentario diario ofrece una visión general de las condiciones actuales del mercado y de los eventos económicos que están