El par de divisas USD/JPY frenó su reciente avance el miércoles 3 de junio, mientras los operadores adoptaban una postura más cautelosa alrededor del importante nivel psicológico de 160.00. Aunque el par se mantiene cerca de su nivel más alto en un mes, las crecientes preocupaciones sobre una posible intervención de las autoridades japonesas han llevado a algunos inversores a reducir posiciones alcistas agresivas.
El Yen japonés encontró un apoyo limitado después de que la ministra de Finanzas de Japón, Satsuki Katayama, reiterara su preocupación por los movimientos excesivos en el mercado cambiario. Este tipo de comentarios suele interpretarse como una advertencia de que las autoridades podrían intervenir si la moneda japonesa continúa debilitándose con demasiada rapidez. Como resultado, el impulso alcista del USD/JPY perdió fuerza, aunque la tendencia general sigue siendo positiva.
Al mismo tiempo, la incertidumbre relacionada con los acontecimientos en Oriente Medio continúa influyendo en el sentimiento de los inversores. El conflicto en curso y las interrupciones asociadas al Estrecho de Ormuz han incrementado las preocupaciones sobre el crecimiento económico mundial y las cadenas de suministro. Tradicionalmente, estos riesgos favorecen activos refugio como el Yen japonés. Sin embargo, el impacto ha sido limitado debido a la persistente preferencia del mercado por el dólar estadounidense.
El dólar sigue respaldado por las expectativas de que la Reserva Federal mantendrá una política monetaria restrictiva durante más tiempo. Además, la falta de avances significativos en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán ha fortalecido la demanda del billete verde como activo defensivo. Esta combinación de factores ha ayudado a limitar la presión bajista sobre el USD/JPY a pesar de las preocupaciones sobre una posible intervención japonesa.
Desde una perspectiva técnica, la tendencia general continúa favoreciendo a los compradores. El par superó recientemente el nivel de retroceso de Fibonacci del 78,6 % de la caída registrada entre finales de abril y principios de mayo. Este movimiento se produjo después de un sólido rebote desde la Media Móvil Exponencial de 200 días, un indicador ampliamente seguido para identificar la dirección de la tendencia a largo plazo.
Los indicadores de impulso también respaldan una visión alcista. El Índice de Fuerza Relativa (RSI) se sitúa actualmente cerca de 61, lo que indica que los compradores mantienen el control sin que el mercado haya alcanzado condiciones de sobrecompra. Por su parte, el indicador MACD permanece en territorio positivo, reforzando la expectativa de que el impulso alcista sigue vigente.
Para los operadores que buscan oportunidades de ruptura, la siguiente resistencia clave se encuentra alrededor de 160.78, nivel que coincide con el máximo registrado a finales de abril. Un avance sostenido por encima de esta zona podría abrir la puerta a una nueva fase de subidas y llevar al par hacia nuevos máximos de varios meses.
En caso de corrección, el primer soporte importante se ubica cerca de 159.55, correspondiente al retroceso de Fibonacci del 78,6 %. Por debajo de este nivel, los siguientes soportes se encuentran alrededor de 158.58 y 157.90. Si aumenta la presión vendedora, los operadores podrían observar las zonas de 157.22 y 156.38 como referencias adicionales.
El soporte más sólido continúa concentrándose alrededor de la Media Móvil Exponencial de 200 días, situada cerca de 155.77, seguida por la zona estructural de soporte en torno a 155.03. Mientras el par se mantenga por encima de estos niveles, la tendencia alcista de fondo seguirá siendo válida.
Aunque la perspectiva técnica continúa favoreciendo nuevas ganancias, los operadores muestran cada vez más cautela a medida que el USD/JPY se aproxima a la región de 160.00. La posibilidad de una intervención por parte de las autoridades japonesas, junto con la incertidumbre geopolítica y los cambios en el sentimiento del mercado, podría generar una mayor volatilidad en las próximas sesiones.