El Reino Unido publicará su más reciente informe del Índice de Precios al Consumidor (IPC) el miércoles 22 de julio, ofreciendo nuevas pistas sobre la trayectoria de la inflación y el próximo movimiento de política monetaria del Banco de Inglaterra.
Los economistas esperan que la inflación continúe desacelerándose en junio, reforzando las expectativas de que el Banco de Inglaterra (BoE) mantendrá las tasas de interés sin cambios en su próxima reunión de julio. El informe también podría influir en los movimientos de corto plazo de la libra esterlina, mientras los operadores evalúan si las presiones sobre los precios se están moderando lo suficiente como para respaldar una postura monetaria más flexible.
Las previsiones del mercado apuntan a que el IPC general anual del Reino Unido se moderará hasta el 2,7% en junio, frente al 2,8% registrado en mayo. En términos mensuales, se espera que los precios al consumidor aumenten un 0,1%, después del incremento del 0,2% observado el mes anterior.
La inflación subyacente, que excluye los precios más volátiles de alimentos y energía y es seguida de cerca por el Banco de Inglaterra, también mostraría una ligera moderación. Los analistas proyectan que el IPC subyacente anual disminuya al 2,5%, desde el 2,6% de mayo.
Aunque la inflación continúa por encima del objetivo del 2% fijado por el BoE, la tendencia descendente indica que las presiones inflacionarias siguen reduciéndose de forma gradual.
Se Espera que el BoE Mantenga las Tasas
El Banco de Inglaterra mantuvo su tasa de interés de referencia en el 3,75% durante su reunión de política monetaria de junio, optando por esperar más evidencia de que la inflación está regresando de manera sostenible a su objetivo.
Si bien dos miembros del comité votaron a favor de subir las tasas, la mayoría prefirió mantener la política actual, reflejando una postura prudente en medio de la persistente incertidumbre económica.
El gobernador del BoE, Andrew Bailey, reconoció recientemente que las tensiones geopolíticas en Oriente Medio siguen representando riesgos para la economía mundial. También subrayó que las perspectivas del Reino Unido dependen de preservar tanto la estabilidad financiera como un crecimiento económico sostenible.
Con una inflación que continúa moderándose y un crecimiento económico aún débil, los mercados financieros esperan ampliamente que el banco central mantenga nuevamente las tasas sin cambios en su próxima reunión del 30 de julio.
El informe de inflación probablemente marcará el tono de los movimientos de corto plazo de la libra esterlina, especialmente frente al dólar estadounidense.
Una lectura inferior a la prevista reforzaría las expectativas de que el BoE mantendrá su postura actual, lo que podría limitar nuevas ganancias de la libra. Por el contrario, un dato superior a lo esperado podría llevar a los inversores a revisar sus expectativas sobre las tasas de interés, brindando un respaldo adicional a la moneda británica.
Los operadores del mercado de divisas también seguirán atentos a la evolución de la economía mundial y a las señales de política monetaria de los principales bancos centrales, factores que continúan siendo determinantes para el comportamiento del par GBP/USD.