Los precios mundiales del petróleo subieron más de un 4% el miércoles 29 de julio, después de que Irán lanzara una nueva oleada de misiles balísticos contra fuerzas militares estadounidenses en Oriente Medio, reavivando los temores de que la creciente tensión en la región pueda amenazar el suministro mundial de petróleo.
La recuperación también estuvo respaldada por una fuerte caída de las reservas de crudo en Estados Unidos y por las crecientes especulaciones de que la OPEP+ podría posponer los aumentos previstos de producción para finales de este año. En conjunto, estos factores impulsaron a los operadores a volver al mercado tras una pronunciada caída registrada durante las tres sesiones anteriores.
A las 00:47 GMT, los futuros del crudo Brent subían un 4,2%, hasta los 87,62 dólares por barril, mientras que los futuros del West Texas Intermediate (WTI) avanzaban un 4,1%, hasta los 82,49 dólares por barril. El repunte se produjo después de que ambos contratos de referencia acumularan una caída cercana al 15% durante las tres sesiones previas, debido al optimismo sobre posibles avances diplomáticos que redujeron temporalmente la preocupación por las interrupciones del suministro.
Además de los factores geopolíticos, los precios del petróleo también encontraron apoyo en unos datos de inventarios mejores de lo esperado.
Las estimaciones de la industria publicadas por el American Petroleum Institute (API) indicaron que las reservas de crudo de Estados Unidos disminuyeron en aproximadamente 3,3 millones de barriles la semana pasada. Una reducción de inventarios superior a la prevista suele reflejar una demanda sólida o unas condiciones de oferta más ajustadas, ambos factores positivos para los precios del petróleo.
Ahora, los operadores esperan la publicación de los datos oficiales de inventarios de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) para confirmar si esta tendencia de reducción de existencias continúa.
El Petróleo Rebota Tras Tres Días de Caídas
El reciente repunte llega después de una fuerte corrección registrada a principios de esta semana, durante la cual el crudo WTI perdió aproximadamente un 15% desde su máximo reciente cercano a 93,50 dólares por barril. Esta caída estuvo impulsada principalmente por la toma de beneficios de los inversores, ante las expectativas de un renovado esfuerzo diplomático entre Estados Unidos e Irán que redujo temporalmente los temores sobre posibles interrupciones del suministro.
Sin embargo, el ataque con misiles del miércoles cambió rápidamente el sentimiento del mercado hacia una mayor aversión al riesgo, llevando a los inversores a reconstruir posiciones alcistas ante la posibilidad de nuevos problemas de suministro.
Este acontecimiento demuestra la rapidez con la que el sentimiento del mercado petrolero puede pasar del optimismo a la aversión al riesgo. Los acontecimientos geopolíticos siguen siendo uno de los principales catalizadores de los movimientos del precio del crudo, especialmente cuando afectan a importantes regiones productoras de petróleo como Oriente Medio.
Al mismo tiempo, la disminución de las reservas de crudo en Estados Unidos y la posibilidad de que la OPEP+ retrase nuevos aumentos de producción crean una combinación de factores de oferta que podría respaldar precios más altos del petróleo si las tensiones geopolíticas continúan intensificándose.
Los traders deberían seguir de cerca la evolución de la situación geopolítica, los próximos datos oficiales de inventarios de crudo en Estados Unidos y las futuras decisiones de la OPEP+, ya que estos acontecimientos podrían generar una mayor volatilidad a corto plazo en los mercados del petróleo, las acciones del sector energético, las divisas vinculadas a las materias primas y los mercados financieros en general.