La economía canadiense, la segunda más grande de Norteamérica con un PIB nominal cercano a 2.1 billones de dólares, combina fortalezas estructurales con vulnerabilidades persistentes. El país se beneficia de un sistema bancario estable, abundantes recursos naturales —incluyendo petróleo, gas natural, minerales y madera—, mano de obra calificada y una economía diversificada entre tecnología, manufactura, agricultura y servicios.
Sin embargo, persisten desafíos importantes. El crecimiento de productividad continúa rezagado frente a economías comparables, la vivienda sigue siendo un problema crítico y los niveles de deuda de los hogares permanecen elevados. Además, el envejecimiento poblacional continúa presionando las perspectivas de crecimiento de largo plazo.
El comercio desempeña un papel central en la economía. Estados Unidos representa aproximadamente el 75% de las exportaciones y el 52% de las importaciones, seguido por China, México y la Unión Europea. Canadá exporta principalmente petróleo crudo, gas natural, derivados refinados, minerales, productos agrícolas y forestales, mientras importa maquinaria, vehículos, químicos y bienes de consumo. El persistente déficit comercial, que promedia entre 10 y 15 mil millones de dólares anuales, refleja una fuerte demanda interna de importaciones y una competitividad manufacturera relativamente débil.
El crecimiento económico se ha mantenido moderado, expandiéndose entre 0.5% y 1.5% anual entre 2022 y 2025, por debajo del promedio prepandemia de 1.8%. Esta desaceleración ha estado impulsada principalmente por tasas elevadas y consumo cauteloso.
La inflación se moderó significativamente tras alcanzar 8.1% en 2022, lo que llevó al Banco de Canadá a elevar agresivamente las tasas desde 0.25% hasta 5%. Durante 2024, el banco central comenzó a flexibilizar política monetaria, reduciendo tasas hacia 3.75% a comienzos de 2025.
Más recientemente, la inflación mostró señales de reaceleración, subiendo a 2.8% en abril, el nivel más alto desde mayo de 2024. Sin embargo, el dato quedó por debajo de las expectativas de mercado de 3.1%, sugiriendo presiones inflacionarias menores a las previstas.
ANÁLISIS TÉCNICO
Esta sorpresa bajista en inflación ayuda a explicar la depreciación del dólar canadiense durante mayo, reflejada en el avance de USDCAD. El par pasó de un mínimo de 1.3549 al inicio del mes hacia 1.3787. Al mismo tiempo, la fortaleza del dólar estadounidense también impulsó el movimiento, con el índice DXY subiendo desde 97.46 hasta 98.98 en el mismo período. En general, el dólar canadiense ha sido la divisa principal más débil del mes, superando solo al yen japonés en debilidad.

En gráfico diario, USDCAD mantiene una fuerte tendencia alcista de corto plazo, con apenas dos sesiones bajistas durante el mes. El par rebotó desde la zona de 1.3550, nivel que ha funcionado como soporte sólido durante el último año.
Una serie de máximos descendentes permanece vigente desde enero de 2025, con la línea de tendencia bajista intersectando actualmente cerca de 1.3850, aproximadamente 65 pips por encima de los niveles actuales. Esta área probablemente será testeada pronto y representa una resistencia clave.

Una ruptura confirmada por encima de 1.3850 abriría el camino hacia la siguiente resistencia en 1.3915. Un movimiento de este tipo probablemente coincidiría con un nuevo test del nivel psicológico de 100 en el índice dólar. Sin embargo, el escenario base continúa manteniendo 1.3850 como resistencia, mientras el soporte inmediato aparece cerca de 1.3725.